5 Formas para reducir la ingesta de sal

Un excesivo consumo de sal puede acarrear consecuencias negativas en el cuerpo. Un ejemplo de ello es la hipertensión arterial y a pesar de que, por lo general, es totalmente silenciosa, es uno de los principales factores que contribuyen a causar enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares e insuficiencia renal. Se calcula que uno de cada tres adultos mayores de 25 años está afectado por esta enfermedad, es decir unos mil millones de personas en el mundo (para el año 2013). La Organización Mundial de la Salud la considera una crisis de salud pública mundial.

Lo llamativo de esto es que con cambios sencillos en el estilo de vida se puede prevenir e incluso revertir la hipertensión arterial. Es por eso que le sugerimos 5 formas para reducir la ingesta de sal:
Comience temprano, ahora es el momento.
Cada vez son más los niños afectados con enfermedades que se consideraban sólo del adulto. La hipertensión arterial puede desarrollarse en la infancia. Adquirir el gusto a consumir altas cantidades de sal temprano en la vida puede condicionar el futuro y hacer que sea mucho más difícil cortar con el hábito cuando se es adulto. Si bien la infancia es clave para el desarrollo de hábitos sanos, todas las personas de todas las edades se verán beneficiados en reducir el consumo de sal y sodio.

Reduzca el consumo de alimentos industrializados
La mayor cantidad de sal de nuestra dieta proviene de alimentos procesados, como galletitas, pan, queso, pizza, sopas y caldos, enlatados, fiambres, encurtidos, etc. Incluso alimentos que no tienen sabor salado pueden tener un contenido de sodio sorprendentemente alto, como por ejemplo los cereales para desayuno.

Consuma porciones bien chicas de los alimentos salados por naturaleza
No es necesario eliminar por completo los alimentos salados, sí es importante reducir la cantidad e incluso se puede lavar algunos alimentos para reducir el contenido de sodio, como por ejemplo las aceitunas y los enlatados.

Descubra alternativas sin sodio
Existen sales sin sodio, que están compuestas de cloruro de potasio. Estas tienen un sabor similar a la sal común (cloruro de sodio), pero tiene sabor amargo cuando se calienta, por eso no se las recomienda para cocinar.
Otros sustitutos pueden ser: hierbas y especias, jugo de limón, ralladura de limón o de naranja.

Cocine usted mismo sus comidas
Cocinar con productos frescos y naturales permite controlar la cantidad de sal que usted mismo decide agregar (o no) a sus comidas. Algunas sugerencias:
• Llene la mitad del plato (por lo menos) con vegetales.
• Algunos métodos de cocción preservan el sabor natural de los alimentos, permitiendo utilizar menos sal: salteado, horneado, al vapor, asado.

Bibliografía:
• Información general sobre hipertensión en el mundo. Organización Mundial para la Salud. 2013.
• http://www.hsph.harvard.edu/nutritionsource/

Cada vez son más los niños afectados con enfermedades que se consideraban sólo del adulto. La hipertensión arterial puede desarrollarse en la infancia. Adquirir el gusto a consumir altas cantidades de sal temprano en la vida puede condicionar el futuro y hacer que sea mucho más difícil cortar con el hábito cuando se es adulto. Si bien la infancia es clave para el desarrollo de hábitos sanos, todas las personas de todas las edades se verán beneficiados en reducir el consumo de sal y sodio.
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Lic. Natalia Argüello

Nutricionista

Nací en Río Cuarto, Córboba y hace alrededor de diez años llegué a Puiggari para estudiar Nutrición. Me gradué en la Universidad Adventista del Plata y luego empecé mi aventura en el CAVS. Disfruto cada momento junto al equipo de cocina y nutrición preparando (y enseñando a preparar) comida vegetariana sana y sencilla con ingredientes naturales, granos enteros, grasas buenas, frutas y muchas verduras. Mi pasión es viajar y conocer lugares, pasear al aire libre y disfrutar de la comida saludable, pero lo mejor de todo es compartirlo con la familia, y en especial con mi esposo Daniel.

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